El Tue-Tue (Chonchón) — El tétrico vuelo del brujo chileno

El Tue-Tue (Chonchón) — El tétrico vuelo del brujo chileno

Viajamos a las zonas rurales del centro y sur de Chile para desenterrar una de las leyendas más vivas y temidas del campo chileno. El brujo que unta su cuello con pomadas mágicas para que su cabeza se desprenda de su cuerpo y vuele por las noches emitiendo un canto maldito.

Si hay una leyenda que sigue quitándole el sueño a los habitantes de las zonas rurales de Chile, desde las parcelas de la Región de O’Higgins hasta los densos bosques de la Araucanía y Chiloé, esa es la del Tue-Tue (también conocido en la mitología mapuche como Chonchón). A diferencia de otros mitos que la gente del campo mira con distancia folclórica, el Tue-Tue genera un respeto y un temor genuino. Incluso hoy en día, en pleno siglo XXI, no es raro escuchar a campesinos o adultos mayores advertir seriamente a los jóvenes que no se burlen ni desafíen el sonido nocturno de esta ave, bajo la firme creencia de que las consecuencias de romper el protocolo ante este críptido pueden ser mortales.

En la tradición folclórica y sincrética chilena, el Tue-Tue no es una especie de ave natural catalogada por la ornitología. Se trata, en realidad, de la transformación de un brujo poderoso (generalmente un miembro de la secta secreta de los «Brujos de Salamanca» o un practicante de magia negra de la Recta Provincia). Para realizar su patrullaje nocturno o asistir a los aquelarres en cuevas ocultas, el brujo se encierra en una habitación secreta a oscuras y se aplica un ungüento o pomada mágica ultra secreta en la base del cuello, recitando el conjuro prohibido: «Sin Dios ni Santa María».

El efecto del hechizo es dantesco: las venas y tendones del cuello se cortan limpiamente sin derramar una sola gota de sangre. La cabeza del brujo se desprende por completo del cuerpo, y sus orejas comienzan a crecer de forma desmesurada e hiperbólica hasta convertirse en unas alas membranosas parecidas a las de un murciélago gigante. Así, desprovista de tronco y extremidades, la cabeza sale volando por la ventana hacia la noche campesina. Durante su vuelo, el Chonchón emite un graznido característico, seco, áspero y metálico que suena exactamente como su nombre: «¡Tue-tue-tue, tue-tue-tue!».

Escuchar el canto del Tue-Tue sobre el techo de una casa campesina es considerado un presagio inequívoco de desgracias, enfermedades graves o la muerte inminente de alguno de los habitantes del hogar. El ave vuela en círculos sobre las viviendas de las personas que odia o de aquellas familias que han osado hablar mal de los brujos locales. La mitología advierte que intentar dispararle con una escopeta o insultarlo desde el patio es un error fatal, ya que el brujo usará sus poderes para maldecir la tierra de la familia, secar sus cosechas o enfermar a sus animales de corral.

La tradición oral chilena estipula una serie de «contraremedios» o rituales de protección muy específicos para defenderse del Chonchón si se le escucha cantar cerca. El método más famoso y peligroso es la invitación formal. Cuando el campesino escucha el «tue-tue» sobre su tejado, debe salir a la puerta con calma y gritar con voz firme hacia la oscuridad: «¡Tue-Tue, ven mañana a buscar sal!» o «¡Ven mañana por un trozo de pan, no te tengo miedo!». La regla mágica dicta que el brujo, obligado por las leyes del ocultismo, se ve forzado a aceptar la invitación.

Al día siguiente, sin falta, un vecino insospechado, un anciano del pueblo o un completo extraño golpeará la puerta de la casa exigiendo de forma insistente el kilo de sal o el pan que se le prometió la noche anterior. El dueño de casa debe entregar el obsequio con amabilidad, sin demostrar miedo y sin mencionar el incidente de la noche anterior, sellando así un pacto de no agresión que salvará a su familia de la desgracia.

Otro método de defensa clásico utilizado por los arrieros y habitantes del campo es trazar en el suelo con un cuchillo o una rama bendita el llamado Círculo de Salomón o la Estrella de David mientras se reza la oración de San Cipriano. Si el Tue-Tue vuela justo por encima de donde se realiza este contrahechizo, sus orejas-alas perderán fuerza de golpe y la cabeza del brujo caerá pesadamente al suelo, quedando atrapada dando botes dentro del perímetro dibujado hasta el amanecer, momento en el cual el sol quemará sus tejidos si no logra regresar a su cuerpo abandonado en la habitación secreta.