Alice in Chains
Dirt
1992
Una de las obras más oscuras, densas e hipnóticas de los años 90. Transitando en la delgada línea entre el grunge de Seattle y el heavy metal más pesado, el álbum destaca por la desgarradora complicidad vocal entre Layne Staley y Jerry Cantrell, marcada por sus icónicas y lúgubres armonías a dos voces. El disco es una crónica dolorosamente honesta, asfixiante y sin filtros sobre la adicción a la heroína, la depresión clínica, el nihilismo y las secuelas psicológicas del trauma, convirtiéndose en una pieza de culto imperecedera.
